El Tigre.- El próximo sábado 15 de enero de 2022, a las 10:00 de la mañana, en el templo conocido como San Antonio y que es sede de la Parroquia Ntra. Sra. de Coromoto y San Antonio de El Tigre, se llevará a cabo la segunda Ordenación Sacerdotal en la historia de la Diócesis de El Tigre, desde que fue erigida por el Papa Francisco el 31 de mayo de 2018.
Esto gracias a la preocupación pastoral del recientemente fallecido Mons. Aldo Giordano, Nuncio Apostólico en Venezuela desde el año 2013 hasta el 2021.
Serán ordenados a presbíteros los diáconos César David García Salazar y Marcial Jesús Malavé Badaraco, nativos de las Parroquias de San Juan Bautista y Santa Rosalía de Palermo, de San Tomé (municipio Freites) y de Zuata (municipio Monagas), respectivamente.
Ambos egresados del Seminario Mayor «Jesús, Buen Pastor» de la vecina Arquidiócesis de Ciudad Bolívar.
La ceremonia será presidida por el Excmo. Monseñor José Manuel Romero Barrios, primer Obispo de El Tigre, por medio del cual, con la imposición de sus manos y la recitación de la plegaria de ordenación, la Santísima Trinidad nos regalará dos nuevos sacerdotes para la atención y cuidado pastoral del Pueblo Santo de Dios que peregrina en la zona sur del Estado Anzoátegui.
Además, se contará con la presencia del presbiterio de la Diócesis de El Tigre, de las comunidades religiosas que hacen vida apostólica en esta Iglesia local, de algunos seminaristas, de delegaciones de las comunidades parroquiales y, por supuesto, de los padres y familiares de los diáconos, a quienes desde ya, les agradecemos la ofrenda que hacen de sus hijos para el servicio de la Iglesia de Cristo.
El lema escogido por el Diác. César García para su ministerio presbiteral ha sido extraído del Evangelio según San Juan: «Hagan lo que él les diga» (Jn 2,5) afirmando que «como sacerdote he de hacer lo que Él diga, no lo que quiero yo, es decir, dejarle actuar en mí».
Por su parte, el lema que ha seleccionado el Diác. Marcial Malavé, ha sido iluminado por el libro de la Sabiduría: «Mándame tu Sabiduría, Señor, para que me asista en mis trabajos» (Sb 9, 4. 10.) dando por hecho que «sin la ayuda de Dios en las cosas que son de Él y para Él, todo ministerio es infecundo, vano, vacío… El sacerdocio es de Él, no mío, por tanto, todo lo que haga debe ser inspiración del cielo… por eso necesito de su sabiduría, de su ayuda».
Esta celebración es, sin dudas, un nuevo regalo y signo de esperanza que Dios Padre nos da, para continuar construyendo el Lugar de la Esperanza que anhelamos sea la Diócesis de El Tigre.
Prensa Diócesis El Tigre

