EL TIGRE.- Una denuncia pública sobre el cierre arbitrario de su local comercial de venta de comida, ubicado en el mercado de Pueblo Nuevo Norte en el municipio Simón Rodríguez de Anzoátegui, realizó Damelys Sánchez la mañana de este miércoles 18 de octubre. Por el hecho responsabilizó al regidor del espacio, Pedro Bermúdez.
La mujer, que afirmó laborar en el sitio, desde hace 25 años, estuvo acompañada por algunos vendedores y familiares, y explicó que debieron abandonar su puesto en medio de la pandemia, cuando su madre sufrió un accidente cerebro vascular.
Señaló qué a pesar, de que no estuvo presencialmente en el sitio durante un año y medio, supuestamente continuó cancelando la “renta” correspondiente y en abril del presente año, comenzó a remodelar el local.
“Pusimos techo, rejas, piso nuevo y entonces no pudimos entrar más. A pesar de no estar usando el espacio teníamos todos los pagos al día. Fui el miércoles a la Alcaldía y me dijeron que ya se lo habían cedido a otra persona, cuando aquí hay muchos otros locales vacíos”, dijo.
Sánchez además hizo énfasis en que su familia tiene 60 años laborando en este espacio. “Alegaron que yo quería vender el negocio en 800 dólares siendo esto mentira”, acotó.
A esta denuncia, se unió un reclamo realizado por Luis Escorche, quien afirmó que hace un año fue despojado del puesto donde vendía verduras, poco después de acondicionar el espacio
“Yo acondicioné mi local, lo pinte, acomodé y ese señor se empeñó en que no me quería ver, porque ya él tenía otra persona para ocuparlo. ¿Por qué el no lo acondicionó, para que se lo asignarán a esa persona?”, expresó.
Sin embargo, refirió que todos los días visita los espacios. “Estamos peleando para trabajar. Sí hay locales desocupados, ¿Por qué no entrega esos?”.
Sobre el tema, Diario El Tigrense, consultó al regidor Pedro Bermúdez, quien señaló que poco después de haberle asignado este cargo hace casi dos años, se comunicó con Sindicatura Municipal para iniciar el registro de los locatarios que aún hacían vida en el lugar.
“A ella se le hizo un llamado para fuera a trabajar en el local y firmó un acta compromiso que le hizo la Síndico Municipal para que abriera y vendiera. Pasó el lapso establecido y no apareció. Nunca pago el derecho de uso que se semanalmente se les pide para mantener el mercado”, dijo.
Igualmente aseguró que puestamente la mujer no ocupaba el comercio desde antes de la llegada de la pandemia, a pesar de los llamados.
“El único local que está sin habilitar es el de ella. Nosotros abrimos a las 6:30 y cerramos a las 1:30 aproximadamente, entonces ella iba a las 3 o 4 de la tarde para tratar de hacer algo, mientras se le cumplía el lapso de compromiso”, agregó.

