KIEV.- La destrucción parcial de una gran represa en una zona del sur de Ucrania controlada por Rusia provocó el martes evacuaciones en las poblaciones cercanas bajo riesgo de inundación y un cruce de acusaciones entre ambos países en guerra.
Moscú y Kyiv se culparon mutuamente de ser responsables de la enorme brecha abierta en la represa de Kajovka, en la región de Jersón (sur).
Los habitantes de la vecina ciudad del mismo nombre se dirigían a zonas elevadas a medida que subía el nivel del río Dniéper, contenido por la represa y una central hidroeléctrica.
Vladimir Leontiev, el alcalde ruso de la ciudad de Nova Kajovka (Novaya Kajovka para los rusos), donde se encuentra la represa, dijo que los residentes de «unas 300 casas» habían sido evacuados.
Por su lado, en la parte de la región de Jersón ocupada por Rusia, las autoridades declararon que «no había amenaza» de que se inunden los principales núcleos de población, pero afirmaron que más de 22.000 personas corren peligro.
La represa de Kajovka y su central hidroeléctrica fueron tomadas por Rusia en las primeras horas del conflicto que empezó el año pasado.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, convocó una reunión de su Consejo de Seguridad Nacional por lo que calificó de «ataque terrorista» y su ministro de Exteriores, Dmitro Kuleba, pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Tomado de El Nacional

