GUANIPA.- El habitual bullicio del patio de colegio quedó atrás en las ahora desoladas instalaciones de la Escuela Técnica Artesanal Granja El Tigrito. Esa que alguna vez en sus 62 años de historia, llegó a albergar a más de 700 estudiantes en plena formación agrícola, ahora luce inhabitable debido a años de constantes incursiones de la delincuencia.
Sus espacios ubicados en las afueras de la comunidad de El Basquero, a unos siete kilómetros del centro de San José de Guanipa, en el sur del estado Anzoátegui, ahora son ocupados por colonias de bachacos que cunden la plazoleta central, matizados por un constante trinar de pájaros.
De ese conglomerado estudiantil, en la actualidad apenas subsisten unos 80 estudiantes, pero ya no en sus salones tradicionales, sino reunidos a préstamo en el auditorio de la Escuela Básica Rural El Basquero, junto con 14 docentes y cuatro secretarias.
Todos, desde el primero al sexto año de bachillerato, ven clases en el mismo lugar. En un espacio de 30×10 donde forman grupos para separar las secciones, tan cerca y sin paredes que se confunden las voces de los profesores.
“Estamos trabajando en este espacio prestado, todos juntos, donde cada grupo es un aula de clase, incluso la parte administrativa y directiva funciona acá”, destacó el profesor Edgar Almeida.

Desvalijamiento de la sede
Lo cierto es que toda la comunidad educativa de la Escuela Granja El Tigrito debió emigrar de sus instalaciones por las precarias condiciones de las mismas.
Desde el cese obligado de las actividades académicas por el Covid-19, los llamados chatarreros se han encargado de desvalijar casi todo el plantel, hasta el punto que ya no queda techo en ningún salón.
Puertas, rejas, ventanas, pupitres y material de laboratorio han sido saqueados del lugar, en el que solo quedan las estructuras metálicas más elevadas.
Sin embargo, el profesor Almeida, quien ya tiene 17 años de servicio en la única Escuela Técnica del municipio, recuerda que la decadencia precedió por mucho a la pandemia.
“Los robos eran constantes y tuvimos 4 años sin transporte, sin agua, las ganas de sacar adelante a nuestros estudiantes fue lo que nos mantuvo allí, pero llegó el momento que no se pudo resistir más y deciden abandonar la sede”, relató Almeida.
Fue precisamente en el año escolar 2019-2020, ante una infraestructura en decadencia, que la comunidad educativa de la Escuela Granja de Guanipa abandonó las instalaciones.
Seis meses antes de la pandemia, en la ETA Guanipa ya implementaban un sistema de “a distancia”, encontrando en la Placita de El Basquero, el punto de encuentro para las reuniones presenciales, situación que al menos duró un mes.
Posteriormente recibieron la invitación de los directivos Escuela Básica del sector, para ocupar su auditorio, por intermedio de las autoridades educativas municipales y regionales.

Fuera de su sede oficial
Así transcurrió el tiempo, y con el retorno oficial a las aulas posterior al aislamiento por la pandemia del coronavirus, los alumnos, personal docente y administrativo de la Escuela Técnica El Tigrito, no han podido regresar a la institución.
Las condiciones de la infraestructura la hacen inhabitable, prácticamente a la intemperie y carente de todo recurso para su ocupación.
“Se han llevado todo, las puertas, ventanas, rejas, las piezas de los autobuses, la parte de vigas es lo único que queda”, evaluó el profesor Almeida.
Insistió en que la falta de seguridad permanente dejó abierta la oportunidad para que los delincuentes operaran a sus anchas, aunque admitió el patrullaje diurno, destacó que durante la noche la institución queda “a la deriva”.
Un decadente ambiente de desolación es evidente, reflejado en los viejos autobuses que permanecen como chatarra en el estacionamiento del plantel.

A la espera de respuestas
Con un desánimo contenido, el profesor Almeida recordó las innumerables denuncias y reportes realizados sobre la situación de la Escuela Técnica Artesanal Granja El Tigrito, de las que tienen conocimiento las autoridades municipales, regionales y nacionales, recibiendo solo promesas que aún no han sido materializadas.
“No hemos tenido una respuesta contundente, hemos tenido oportunidad de conversar con autoridades de la zona, regionales y recibido promesas de soluciones, pero seguimos esperando, porque lo primordial es el conocimiento que debemos impartir a los estudiantes.

Productores apoyan las prácticas estudiantiles
Sin embargo, un mejor ambiente se exhibe puertas afueras, en las fincas de productores de zonas aledañas, que prestan sus instalaciones y equipos como colaboración para los proyectos de campo de los estudiantes, quienes, en estas condiciones, demuestran su disposición de aprendizaje.
Para los docentes que se mantienen en la lucha, también se una demostración del compromiso que imprimen al proceso educativo de sus alumnos.
Mientras tanto, las esperanzas yacen en los casi 80 estudiantes que mantiene intacta su ilusión de una mejor educación. Entre ellos solo siete se preparan para graduarse al término del año escolar 2022-23, cuatro menos que los graduandos del curso pasado.
Fotos: Sergio Salazar
Puedes ver el reporte audiovisual de Escuela Técnica Guanipa: La Siembra del Olvido, en el canal de YouTube de Diario El Tigrense.

