Lechería.- El director de la Policía municipal de Urbaneja (Poliurbaneja), comisario Héctor López Hernández informó que en el Centro de Coordinación Policial ubicado en Lechería, recibieron una denuncia formal de robo mediante el uso de un supuesto alcaloide tropánico, mejor conocido como burundanga.
El jefe policial explicó que el caso es investigado, por lo que el trabajo de campo permitió colectar evidencias de interés, entre los que destaca un video, para ubicar al delincuente y presentarlo ante el Ministerio Público.
Destacó que desde hace dos semanas se reciben denuncian vía redes sociales sobre esa modalidad de robo en la jurisdicción, por lo que emitieron un comunicado, para alertar a la población.
“Ante estos hechos, hacemos un llamado de prevención a quienes hacen vida en la ciudad a que por ningún motivo o circunstancia confíen en extraños, ni presten el celular a desconocidos, ya que aparentemente sería el modus operandi para delinquir y despojar de sus pertenencias a las personas”, escriben en la publicación que acompañan con un video.
Asimismo resaltan que es de suma importancia que quienes hayan sido víctimas de robos, estafas o algún delito denuncien este tipo de hechos, para así poder investigar.
Burundanga: ¿Qué provoca en el cuerpo?
La burundanga, conocida como escopolamina, tiene entre sus efectos más comunes la capacidad de anular la voluntad de quien la consume; y la ausencia de recuerdos tras la intoxicación.
Además, es difícil de detectar porque el organismo metaboliza y expulsa la sustancia sin dejar rastro pocas horas después de ser ingerida; informó el portal «Muy interesante».
La burundanga es una droga de tipo alcaloide tropánico que generan ciertas especies vegetales tras realizar su proceso metabólico.
Esta sustancia tiene efectos alucinógenos y causa síntomas como sueño, sumisión, hipertensión e incluso en grandes dosis, deficiencias respiratorias y cardiacas.
Una de las características de la burundanga es la rapidez con que actúa. Esto se debe a que, al ser ingerida —ya sea por vía oral, respiratoria o cutánea—, tiene una gran facilidad para atravesar la barrera protectora entre los vasos sanguíneos del cerebro y los tejidos cerebrales. Es su puerta de entrada al cerebro, y por lo tanto, toma el control del sistema nervioso central y periférico.

