Freites.- Habitantes de la comunidad indígena de Kashama, ubicada en el municipio Freites, al sur de Anzoátegui, padecen desde hace 8 días por el déficit de agua potable, generando una «dramática realidad que raya en la impotencia».
Así lo aseguró, Jesús Rafael Maita, gobernador electo, quien informó que la situación se debe al daño de la bomba de agua de 20 HP instalada para cubrir la necesidad de al menos 843 familias.
Precisó que el panorama representa «una bomba de explosión social» ya que las opciones naturales, cómo los ríos que se encuentran en la zona, están contaminados por petróleo o sucios por las recientes lluvias.
Por lo que solicitó el apoyo de las autoridades, aunque ya enviaron una carta dirigida a la Ministra del Poder Popular para los Pueblo Indígenas y Alcaldía del municipio Freites, donde exigen se solvente la situación que afecta a la comunidad indígena más poblada del estado Anzoátegui.

