El Tigre.- El comunicador Javier Aranaga, hermano del actual Director de Cultural de El Tigre, Sabin Aranaga, se pronunció con relación a los recientes hechos acaecidos que involucran el cambio de identidad de la Plaza Sir Augusto Ramírez.
Aranaga enmarcó sus palabras en lo que aseguró es la defensa de su apellido y afirmó que cuando se trata de cultura «cualquiera se hace acreedor», explicando que el problema se suscitó por «una mala comunicación en función de la plaza que lleva por nombre Sir Augusto Ramírez».
Se dirigió a quienes hablan de la Ley de Patrimonio Cultural, invitándolos a recordar que durante mucho tiempo se ha perdido la memoria histórica de la ciudad, con la eliminación, retiro o abandono de estructuras, sin que nadie se tomara cartas al respecto.
«Recuerdan el Obelisco en el Luchador, Carro ubicado en el Vea, rejas y focos originarios de la Plaza Bolívar, poste de luz primario ubicado en la calle Colón, Pila de Agua, cementerio viejo de la ciudad de donde se llevaron los cadáveres de fundadores del municipio, sacando la memoria historia del pueblo; Sindicato de Fedepetrol, Sindicato Amarillo, Ateneo de El Tigre, Casa China, Monumento Rotario, Taller Libre de Arte y Anfiteatro del Terminal de Pasajeros de El Tigre» mencionó.
Fue enfático al expresar «Sabían que esa plaza no la construyó el alcalde de ese momento y para hacerla se robaron la calle que estaba detrás de la Bomba Primavera», acción por la que señaló no se preocuparon quienes ahora se pronuncian contra su familia.
Igualmente se refirió a la denuncia pública realizada por la instructora de teatro, Verónica García, quien aseguró haber sido despedida del Complejo Cultural Simón Rodríguez donde desarrollaba dos días a la semana un taller llamado Juegos Teatrales, por haber firmado en apoyo a conservar el nombre de la plaza.
Al respecto, Aranaga dijo «esa señora estuvo tres semanas sin ir a trabajar y luego cuando fue, ese día estaba cerrado el Complejo. Ella dice que no la dejaron entrar y que no la dejan cumplir con su trabajo. Trabajo por el que cobra una matrícula a los niños. Cuando te invito a mi casa es bajo mis condiciones, te tienes que ajustar a una agenda».
Para cerrar llamó a los involucrados en la diatriba a parar «de ser incultos de la cultura, ya que desde un principio se habló de construir un palacio de la música, donde se pretendía hacer una plaza que realmente realce el nombre de Sir Augusto». Esto al considerar que la también conocida plaza de la Guitarra es poco reconocimiento para el artista tigrense.

