Barcelona.- El fenómeno natural óptico conocido como la dispersión de Rayleigh, fue observado en horas de la tarde-noche de este jueves por habitantes de Barcelona, Lechería, Guanta y Puerto La Cruz.
Según la bibliografía, que el cielo adquiera estas tonalidades rojizas en el atardecer y también en el amanecer tiene una explicación física que hace que a veces el cielo se tiña de colores naranja, rojo, rosa y morado. Es un fenómeno espectacular que muchos pudieron apreciar.
Información en la web explica que lo primero hay que entender que la luz está compuesta por todos los colores del espectro visible: el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el azul, el índigo y el violeta.
Tiene que ver con cómo se dispersa la luz solar, y no lo hace de forma uniforme porque cada color tiene una longitud de onda diferente y a eso se deben las diferentes tonalidades.

En segundo lugar, es necesario entender la atmósfera, las capas de gases que rodean nuestro planeta. Cuando la luz solar atraviesa estas capas, cada una con gases de distintas densidades, se refleja y se descompone como si como si estuviera pasando por un prisma.
Cuando el sol se pone o sale, sus rayos chocan con las capas superiores de la atmósfera en distintos ángulos y es cuando surge la «magia».
A medida que los rayos atraviesan estas capas superiores de la atmósfera, las longitudes de onda azul se dividen y reflejan en lugar de ser absorbidas.
Esto ocurre porque la luz de ondas más cortas (violeta y azul) se dispersa más que la luz de ondas más largas (naranja y roja) y el resultado es un despliegue de colores espectacular en el cielo.
El fenómeno de dispersión de Rayleigh también explica por qué el cielo suele verse más azul al mediodía. El sol está en su punto más alto del cielo, su luz atraviesa intacta la atmósfera, es absorbida tal cual y el color visible predominante es el azul.
Todo esto lo sabemos gracias a que John William Strutt, tercer barón de Rayleigh, también conocido como lord Rayleigh, físico del siglo XIX que le dedicó mucho tiempo a la observación de la luz solar y la atmósfera.

