Redacción Susana Quijada
El Tigre.- Ante la situación de emergencia Sanitaria que se vive en el mundo, la Diócesis de El Tigre continúa insistiendo y haciendo el llamado a los cristianos católicos a celebrar la liturgia familiar desde casa.
Es por ello que en el Diario El Tigrense te estaremos llevando a diario durante la Semana Mayor los textos paralitúrgicos en forma práctica para que puedas celebrar la liturgia en tu hogar.
El material donde se detallan cada uno de los pasos a seguir fue elaborado por la Comisión Diocesana de Liturgia y Espiritualidad
Martes Santo
CELEBRACIÓN FAMILIAR
MONICIÓN DE ENTRADA
Las lecturas nos invitan a que seamos mensajeros de la palabra de Dios, que él nos está llamando para que le sirvamos, proclamemos que él está vivo en cada uno de nosotros y demos siempre gracias. Cantemos con alegría porque el Señor ya nos salvará.
Canto de entrada
RITOS INICIALES
El Padre de Familia o quien presida la celebración inicia con la invocación trinitaria, signándose:
En el nombre del Padre +, del Hijo y del Espíritu Santo
- Amén.
ACTO PENITENCIAL
Quien preside la celebración invita al acto penitencial que, después de una breve pausa de silencio, hacen todos juntos una fórmula de confesión general:
Hermanos para iniciar dignamente nuestra celebración reconozcamos humildemente nuestros pecados (momento de silencio) Luego, todos juntos:
Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante ustedes hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los Ángeles, a los Santos y a ustedes, hermanos que intercedan por mí ante Dios nuestro Señor.
Todos juntos:
El Señor todo poderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Amén.
ORACIÓN
Concédenos, Dios todopoderoso y eterno, celebrar de tal modo los sacramentos de la pasión del Señor, que nos hagamos dignos de recibir tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo ..
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN PARA LAS LECTURAS
Isaías a través de esta lectura nos quiere decir que Dios, nos elige a cada uno de nosotros desde el vientre de nuestra madre para un propósito dentro de su plan divino, esta de nosotros responder. Jesús se entrega libremente porque nos amaba, ya el sabia por lo que pasaría pero lo hizo porque siempre quiso hacer la voluntad de su padre y porque quería redimirnos.
Te convertiré en luz de las naciones, para que llegue mi salvación hasta los últimos rincones de la tierra.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías.
Escúchenme, Islas; pueblos lejanos, atiéndanme. El Señor me llamó desde el vientre de mi madre: cuando aún estaba yo en el seno materno, él pronunció mi nombre.
Hizo de mi boca una espada filosa, me escondió en la sombra de su mano, me hizo flecha puntiaguda, me guardó en su aljaba y me dijo: «Tú eres mi siervo. Israel; en ti manifestaré mi gloria». Entonces yo pensé: «En vano me he cansado, inútilmente he gastado mis fuerzas; en realidad mi causa estaba en manos del Señor, mi recompensa la tenía mi Dios».
Ahora habla el Señor, el que me formó desde el seno materno, para que fuera su servidor, para hacer que Jacob volviera a él y congregar a Israel en torno suyo -tanto así me honró el Señor y mi Dios fue mi fuerza-.Ahora, pues, dice el Señor: «Es poco que seas mi siervo sólo para restablecer a las tribus de Jacob y reunir a los sobrevivientes de Israel; te vaya convertir en luz de las naciones, para que mi salvación llegue hasta los últimos rincones de la tierra».
Palabra de Dios.
- Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
R/. En ti, Señor, he puesto mi esperanza.
Señor, tú eres mi esperanza, que no quede yo jamás defraudado.
Tú, que eres justo, ayúdame y defiéndeme; escucha mi oración y ponme a salvo. R/.
Sé para mí un refugio, ciudad fortificada en que me salves.
Y pues eres mi auxilio y mi defensa, líbrame, Señor, de los malvados. R/.
Señor, tú eres mi esperanza; desde mi juventud en ti confío.
Desde que estaba en el seno de mi madre, yo me apoyaba en ti y tú me sostenías. R/.
Yo proclamaré siempre tu justicia y a todas horas, tu misericordia.
Me enseñaste a alabarte desde niño y seguir alabándote es mi orgullo. R/.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Señor Jesús, Rey nuestro, para obedecer al Padre, quisiste ser llevado a la cruz como manso cordero al sacrificio. R/.
R/. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
EVANGELIO
Del santo Evangelio según san Juan
En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus discípulos, se conmovió profundamente y declaró:
«Yo les aseguro que uno de ustedes me va a entregar». Los discípulos se miraron perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: «¿De quién lo dice?». Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó: «Señor, ¿quién es?». Le contestó Jesús: «Aquel a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar».
Mojó el pan y se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás.
Jesús le dijo entonces a Judas: «Lo que tienes que hacer, hazlo pronto». Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa, Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió inmediatamente. Era de noche.
Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: «Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en si mismo y pronto lo glorificará.
Hijitos, todavía estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden ir». Simón Pedro le dijo: «Señor, ¿a dónde vas?». Jesús le respondió: «A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás más tarde». Pedro replicó: «Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti». Jesús le contestó: «¿Conque darás tu vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces».
Palabra del Señor.
- Gloria a ti, Señor Jesús.
MEDITACIÓN DE LA PALABRA
Para la reflexión, se podría emplear los pasos de la Lectio Divina (meditación, oración, contemplación, acción).
También se puede emplear una reflexión, escrita o audio, sobre las lecturas antes proclamadas (el autor debe ser alguien calificado: preferiblemente sacerdote).
REFLEXIÓN: MI DERECHO LO DEFENDÍA EL SEÑOR
Is 49, 1-6; Jn 13, 21-33. 36-38
Los cánticos del Siervo de Yahvé exponen el misterio de la dolorosa fidelidad de las grandes figuras proféticas.
Esos poemas ayudaron a los primeros cristianos a desentrañar el significado de la pasión y muerte del Señor Jesús.
Los doctores y maestros cristianos releyeron al profeta Isaías a la luz de la pasión de Cristo, comprendieron que la misión de Jesús provenía de Dios y con la ayuda de Dios la habría de cumplir.
Los evangelistas descubrieron con la guía del Espíritu la raíz de la fortaleza del Señor Jesús para asumir su dolorosa pasión. La escena que nos presenta el cuarto Evangelio exhibe la fragilidad de Judas Iscariote y de Pedro, el pescador de Betania. Jesús sabía que estaban a punto de traicionarlo y desconocerlo y lo asumía sin resentimiento.
En este discurso de despedida, Jesús reinterpreta que su muerte, acelerada por un traidor, se convertirá en la manifestación de su gloria.
ORACIÓN UNIVERSAL
Una vez que el Señor ha hablado a través de su Palabra, dejemos en sus manos nuestras intenciones. Diremos:
Fortalece nuestra fe.
- Por cada uno de nosotros para que seamos proclamadores del mensaje de Dios dondequiera que nos encontremos. Oremos
- Para que nunca neguemos su existencia y defendamos nuestra fe siempre puesta en el Señor. Oremos.
- Para que más personas busquen de Dios y se entreguen a él por completo. Oremos.
- Por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa para que mas personas escuchen la voz de Dios y se entreguen a su servicio y al servicio de los demás. Oremos.
Auxílianos en estos momentos Señor, que nuestra vida sea la tuya. Por Jesucristo nuestro Señor.
RITOS CONCLUSIVOS
Por Jesús hemos sido hechos hijos del Padre, por eso nos alegramos de decir: Padre Nuestro, que estás en el cielo.
Se puede hacer la Comunión espiritual:
ORACIÓN DE COMUNIÓN ESPIRITUAL:
El que preside introduce a la oración siguiente:
Yo creo Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente; ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. No permitas que jamás me separe de ti. Amen.
Luego de un momento de silencio
ORACIÓN DE ACCIÓN
(Puede realizarse una oración espontánea y basada en la experiencia vivida en la celebración o la siguiente propuesta).
Dios y Padre nuestro, concede a tu pueblo frecuentar los sacramentos pascuales y esperar con vivo deseo los bienes futuros para que, manteniéndose fiel a los santos misterios de los que ha renacido, se sienta impulsado por ellos a una vida nueva. Por Jesucristo, nuestro Señor.
ORACIÓN A NTRA. SRA. DE COROMOTO, PATRONA DE VENEZUELA:
Ahora, como hijos confiados dirijámonos a María santísima, Madre de Dios, nuestra oración:
Dios te salve María… o, Dios te salve, Reina y Madre…
Para concluir todos:
Bendita sea tu pureza…
Todos: Amén.
MONICIÓN PARA LA DESPEDIDA
En la grandeza del señor, que el siga guiando nuestros pasos. Vivamos en su paz.
Se puede entonar un canto de despedida.

