Caracas (EFE).- El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, culminó este miércoles una visita de dos días a Venezuela para acelerar la firma de nuevos contratos con empresas estadounidenses y una italiana amparadas por el histórico convenio petrolero alcanzado el viernes pasado entre Caracas y Washington.
Wright, quien llegó la noche del martes a Caracas, presenció la firma de acuerdos del Gobierno venezolano con las petroleras Chevron y Eni, así como con la eléctrica General Electric (GE) Vernova, a fin de aumentar la producción petrolera y mejorar el debilitado sistema de electricidad del país.
«Hoy es un día histórico en la transformación de Venezuela y la expansión de las posibilidades para el pueblo venezolano. La misión del presidente (Donald) Trump en Venezuela es directa y sencilla: traer la paz, la libertad, la oportunidad y la prosperidad al pueblo de Venezuela», manifestó Wright en una transmisión del canal estatal VTV, de acuerdo a una traducción simultánea.
«Estamos tratando de ir a la velocidad de la luz. El presidente Trump no quería ir a una velocidad lenta, sino que quería ir a la velocidad más rápida posible para transformar a Venezuela», continuó el funcionario estadounidense en una comparecencia ante periodistas después de la ceremonia en la que fueron suscritos los convenios entre la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), la también venezolana Primavera (de capital privado), Eni, Chevron y GE Vernova.
Su declaración llega en momentos en que se ha criticado el acuerdo entre la Administración de Trump y el Gobierno interino de Delcy Rodríguez que da a Estados Unidos más del 20 % de las reservas de crudo venezolanas.
En su declaración, la presidenta encargada de Venezuela le pidió a Wright transmitir un agradecimiento al Departamento de Estado, a la Secretaría de Energía y a todo el Gobierno estadounidense en su conjunto «por todo el esfuerzo» que, aseguró, han desplegado para «tener acuerdos ganar-ganar, de mutuo beneficio».
Rodríguez, de hecho, volvió a defender el macroacuerdo con Estados Unidos y dijo que espera que la «producción de 65.000 millones de barriles que están en reserva» en los 17 campos que Washington explotará «se traduzca también en beneficio» para los estadounidenses.
También defendió al empresario Alejandro Betancourt, director de la empresa que explotará petróleo venezolano para Estados Unidos y quien ha sido investigado en España y Suiza por presuntos blanqueo de capitales y fraude fiscal, al asegurar que él está «sobreseído hace años» en el país suramericano.
Previamente, en una entrevista concedida a la cadena CNBC en Caracas, Chris Wright dijo que Betancourt ha «demostrado ser un operador muy competente». Lo mismo hizo el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
Según EE.UU., la empresa de Betancourt, North American Blue Energy Partners (NABEP), ha otorgado a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra una participación accionaria del 35 % en la empresa.
El documento firmado entre Venezuela y Chevron este miércoles, busca el reconocimiento de los contratos de conversión de las empresas mixtas Petroboscán, Petropiar y Petroindependencia, constituidas entre PDVSA y la compañía norteamericana, a los términos de la nueva ley de hidrocarburos, reformada el pasado enero.
Foto: EFE/ Ronald Peña R

