Bogotá (EFE).- Colombia apura este miércoles la ‘ventana de vida’, las primeras 72 horas cruciales para encontrar supervivientes tras el terremoto de magnitud 7,4, que deja 265 muertos, 3.494 heridos y 496 desaparecidos, mientras el Gobierno ha declarado la emergencia económica para hacer frente a la crisis.
El ultraderechista Abelardo de la Espriella, el presidente del país, que ofreció este nuevo balance de víctimas en horas de la tarde, agregó que el terremoto ha provocado la destrucción de 11.347 viviendas y la avería de 53.526 más, así como 140 edificios colapsados.
Previamente, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) había señalado además que 24.324 familias resultaron afectadas y que 403 municipios de catorce de los 32 departamentos del país sufrieron algún tipo de daño.
Siguen los esfuerzos de rescate
El sismo sacudió a Colombia a las 07:34 hora local del lunes (12:34 GMT), por lo que las primeras 72 horas se cumplirán en la mañana de este jueves.
Los esfuerzos se concentran ahora en aprovechar ese periodo, denominado ‘ventana de vida’, en el que existen mayores probabilidades de encontrar con vida a personas atrapadas bajo los escombros.
Las ciudades de Cali y Pereira continúan entre los puntos más críticos. En la capital del Valle del Cauca, unos 700 rescatistas colombianos y medio centenar de extranjeros trabajan a contrarreloj, mientras las autoridades concentran los esfuerzos en edificios donde consideran que todavía existe una alta probabilidad de encontrar supervivientes.
Solo en Cali ya han sido encontradas con vida 85 personas entre los escombros, aunque más de 150 permanecen desaparecidas.
El Instituto de Medicina Legal informó, por su parte, que ha recibido 202 cuerpos de víctimas del terremoto, de los cuales 121 ya fueron identificados para su entrega a los familiares, entre ellos los de cinco menores de edad.
Declaración de emergencia económica
De la Espriella anunció que la emergencia económica permitirá crear un «fondo milagro» destinado a canalizar recursos «para la reconstrucción de hospitales, centros educativos, inmuebles, vías y aeropuertos» afectados por el sismo.
Además, aseguró estar poniendo en marcha medidas de alivio temporal para las familias damnificadas que incluyen el pago de servicios públicos, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas, alivios tributarios y financieros y ayudas económicas para las familias más vulnerables, además de mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados.
«La afectación es grandísima y requiere de una gran determinación y voluntad política por parte del Gobierno», afirmó De la Espriella, quien agregó que la tragedia se produce en un momento de «crisis fiscal» para Colombia.
Foto: EFE/ Carlos Ortega

