El Tigre.- El comercio en el municipio Simón Rodríguez registra una notable adopción del modelo de financiamiento a corto plazo conocido como BNPL (Buy Now, Pay Later) por sus siglas en inglés o “Compra ahora, paga después», a través de aplicaciones móviles tecnofinancieras.
Los ciudadanos utilizan esta alternativa para adquirir bienes de consumo inmediato, modificando las dinámicas de compra locales.
Compradores señalan que la falta de liquidez para pagos de contado los impulsa a utilizar estas herramientas digitales.
Melkis Zamora, habitante de la zona, explicó que ante la situación económica actual el financiamiento en cuotas facilita la adquisición de equipos necesarios para el hogar, como neveras, congeladores o aires acondicionados.
Por su parte, el usuario Yoneer Barreto, recomendó destinar estos créditos exclusivamente a activos duraderos y no a gastos superfluos.
Respecto al uso de estas aplicaciones para la compra de alimentos, Barreto advirtió que puede convertirse en un riesgo si el consumidor acumula deudas que superen su capacidad real de pago.
Emmy Benavides, economista egresada de la UCV y docente universitaria en Fundamentos de Economía, puntualizó que este modelo genera un impacto de doble efecto.
En sus aspectos positivos, estimula y adelanta el consumo inmediato, incrementa el poder adquisitivo a corto plazo e inyecta dinamismo a sectores minoristas como la venta de electrodomésticos y repuestos automotrices.
Sin embargo, un uso desmedido provoca inflación de la demanda y eleva el riesgo de sobreendeudamiento macroeconómico.
Benavides alertó también sobre el factor psicológico de este sistema de aprobación instantánea, el cual no requiere historial crediticio bancario previo.
De no gestionarse con inteligencia financiera, la modalidad fomenta la compra compulsiva, desestructura el presupuesto mensual de los hogares y expone a los usuarios a pagar elevados intereses por concepto de multas ante retrasos en las cuotas establecidas.

