Barcelona.- Nuevamente, gremios de diversos sectores -con una presencia mayoritaria de la administración pública- se movilizaron este miércoles 25 de marzo, para denunciar la precariedad económica que atraviesan.
La marcha que inició en la plaza Bombón, pasó por frente la sede de la Gobernación del estado y terminó en la Plaza Bolívar.
El reclamo central gira en torno al cumplimiento del Artículo 91 de la Constitución Nacional, el cual estipula que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas.
Los manifestantes señalaron que la brecha entre el sueldo actual y el costo de la canasta básica es insostenible, sumiendo a miles de familias en lo que calificaron como un estado de «mendicidad».
Además del ajuste salarial, la protesta mantuvo como bandera la eliminación definitiva del memorándum 2792 de la ONAPRE.
Según los voceros sindicales, este instrumento ha cercenado las escalas salariales y desconocido beneficios históricos alcanzados a través de años de lucha laboral.
En este sentido, los trabajadores también manifestaron su rechazo tajante a la reciente propuesta de Fedecámaras sobre la posible eliminación de beneficios contractuales.
Los gremios sostuvieron que el salario no puede ser utilizado como excusa para desmantelar las conquistas laborales, enfatizando que cualquier mejora económica debe sumar, y nunca restar, a los derechos y primas ya establecidos en sus contratos colectivos.

