El Tigre.- Para frenar el proceso de extinción de la lengua autóctona en las comunidades indígenas del sur de Anzoátegui, desde El Tigre se anunció un proyecto de revitalización lingüística que beneficiará inicialmente a cuatro centros educativos piloto, de una red de 22 instituciones proyectadas.
Esta iniciativa, que cuenta con el respaldo de la Diócesis de El Tigre, Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), Fe y Alegría, el Centro Gumilla y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), surge tras tres años de investigación y diseño pedagógico.
El miembro de la comunidad El Guasey y parte del equipo promotor, Tito Poyo. , dijo que el programa busca crear una interacción generacional donde el idioma Kariña sea enseñado y practicado desde la infancia hasta la edad adulta, garantizando su preservación en el tiempo.
Greta Valbuena, misionera y representante de la Diócesis de El Tigre, precisó que aunque el proyecto contempla una ruta de trabajo en 22 escuelas ubicadas en los municipios Freites, Independencia, Miranda y Monagas del estado Anzoátegui, la ejecución oficial arrancará tras el periodo de Semana Santa en cuatro centros estratégicos.
Estos son la Escuela de Barbonero (Municipio Freites), Escuela de Bajo Hondo (Municipio Freites), Comunidad de Mamo (Municipio Independencia) y un centro adicional en proceso de confirmación dentro de la frontera diocesana.
Destacó que la metodología es pionera en el país ya que están construyendo materiales educativos para la enseñanza de la lengua “hechos por Kariñas para Kariñas”.
“No son traducciones del español, es un proyecto de lingüística funcional donde la lengua se aprende en su uso real y cotidiano», agregó.
El proyecto no solo se limita al rescate del idioma, sino que integra la «Educación 3.0», adaptando las tendencias pedagógicas modernas a contextos rurales que carecen de conectividad o servicios básicos.
El plan de acción contempla primero la capacitación de formadores y maestros, para luego pasar a la implementación directa con los niños en las aulas.
El proyecto aspira, en un futuro cercano, expandirlo a los estados Monagas, Sucre y Bolívar, donde también existe presencia del pueblo Kariña.
La iniciativa cuenta con una dimensión de atención integral que incluye a Cáritas para el monitoreo nutricional de los estudiantes, asegurando que el proceso de aprendizaje vaya de la mano con el bienestar físico de las comunidades.

