California.- Hollywood tenía sus esperanzas en el verano para reactivar la maquinaria de estrenos con «Tenet», la superproducción de Christopher Nolan llamada a traer de vuelta al público a los cines de medio mundo, pero su suspensión indefinida por la situación del coronavirus en Estados Unidos ha arruinado sus planes.
Después de tres aplazamientos consecutivos, del 17 de julio al 31 y luego al 12 de agosto, los estudios Warner Bros. no han encontrado la manera de dar un estreno seguro, a nivel sanitario y económico, a una película que ha costado más de 200 millones de dólares y que tiene implicaciones para el resto de filmes.
Porque cada movimiento de «Tenet», emblema cinéfilo de la reapertura económica, implica una cascada de cambios para una industria que improvisa día tras día su supervivencia en la pandemia.
Los cines de Europa y Asia reabren sin taquillazos
Las consecuencias de este parón pueden ser fatales también fuera de Estados Unidos, pues los cines de Europa y Asía comienzan a abrir sin el suministro de taquillazos de Hollywood.
Aunque en mercados como Francia, España o Reino Unido la producción nacional es fuerte, las cintas de Hollywood pueden suponer más del 60 % del consumo en taquilla; y el coronavirus ha dejado muchos rodajes y estrenos locales en pausa.
Es la pescadilla que se muerde la cola: Sin cines, no hay estrenos, pero sin estrenos, el público no va a los cines.
Y en esa tensión, si los estudios tienen claro que las restricciones de aforo iban a dificultar que sus inversiones saquen beneficios rápido, menos riesgos correrán cuando el mercado más importante, Estados Unidos, permanece cerrado con un repunte de contagios alarmante para la economía.
En esta compleja situación, Warner Bros. hace cálculos para estrenar «Tenet» en función de la situación de cada país, pues ya ha aclarado que «no tratará» la cinta como «un estreno global» mientras improvisa de nuevo una solución.
Tomado de Globovisión

