El Tigre.- La ciudad que nació del petróleo celebra con orgullo sus 92 años de fundación. El Tigre una ciudad que desde su constitución se ha convertido en el abrigo de la diversidad cultural que ha permitido el encuentro de muchos extranjeros que se formaron, crecieron y han contribuido a su desarrollo.
De origen portugués, la familia Pereira ha dejado una huella en El Tigre. Desde hace 45 años, han establecido la panadería Chantilly, un negocio que se ha convertido en un punto de encuentro para la comunidad. Su dedicación al oficio y su compromiso con la calidad han hecho de Chantilly un lugar emblemático en la ciudad.
Otra familia que ha enriquecido la vida cultural de El Tigre es la familia Tritton, de ascendencia calloense y trinitaria. Su influencia se ha manifestado en la promoción de tradiciones como el calipso, así como en la gastronomía y vestimentas que reflejan su herencia cultural.
La familia Texeira, también de origen portugués, ha hecho de El Tigre su hogar desde hace aproximadamente 25 años. Su integración en la comunidad ha sido notable, participando activamente en diversas actividades y contribuyendo al desarrollo económico local con su propia marca, la panadería Moka.

No se puede hablar de la diversidad cultural de El Tigre sin mencionar a la familia Dimarcantonio, de origen italiano. Esta familia llegó a la ciudad hace muchos años y ha dejado una marca indeleble en la comunidad. Su descendencia sigue apostando por El Tigre, contribuyendo a su desarrollo económico y fortaleciendo los lazos culturales que enriquecen la vida de la ciudad.
De origen libanés, la familia Saab se constituyó hace más de 60 años en El Tigre con la llegada del señor Nemer Saab, quien vio nacer y creer a sus hijos en la calle Guevara Rojas de la ciudad. Hoy en la memoria y recuerdos de sus descendientes está esa ciudad en la que aprendieron de poesía y cultura y en la que destacan el carisma y amabilidad de su gente.
El Tigre no solo celebra su historia, sino también el futuro que construyen sus habitantes. Las familias migrantes, como las Pereira, Tritton, Texeira y Dimarcantonio, son ejemplos de cómo la diversidad enriquece una comunidad.
En este 92 aniversario, es fundamental reconocer y valorar la contribución de todos aquellos que han hecho de El Tigre un lugar especial. La ciudad continúa creciendo, y su futuro brilla con la promesa de seguir siendo un hogar acogedor para todos.

