Puerto La Cruz- Entre cantos, lágrimas de emoción y un vistoso despliegue de embarcaciones, el pueblo anzoatiguense demostró una vez más este 8 de septiembre su profundo arraigo religioso al celebrar con masiva participación el Día de la Virgen del Valle, patrona del Oriente venezolano, de los pescadores y de la Armada Bolivariana.
Las festividades en honor a la cariñosamente llamada «Vallita» tomaron las costas y los templos de la zona norte del estado, convirtiendo la jornada en una auténtica fiesta de identidad cultural y devoción mariana.
En el municipio Sotillo, cientos de fieles se concentraron desde temprano en el emblemático Paseo de La Cruz y El Mar, en Puerto La Cruz, donde participaron en la tradicional santa misa.
Posteriormente, se llevó a cabo la esperada procesión marítima y bendición de las aguas. Un centenar de peñeros y yates, coloridamente adornados con flores y pancartas, escoltaron con devoción la imagen de la Virgen a lo largo de la costa de la Bahía de Pozuelos.
En Barcelona, municipio Bolívar, la feligresía desbordó los templos de las distintas parroquias para renovar su esperanza.
Uno de los momentos más significativos tuvo lugar en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Pompei, desde donde partió una concurrida procesión que recorrió las calles hasta llegar a la redoma de Maurica, en la Bahía de Barcelona, congregando a devotos de todas las edades.
Por su parte, el municipio Urbaneja vivió la festividad con un profundo fervor impulsado por las comunidades de pescadores locales.
La jornada comenzó a primera hora en la iglesia María Auxiliadora, punto de partida para el traslado de la venerada imagen hacia Playa Mansa. Allí esperaba “La Cubana”, embarcación con más de seis décadas de historia encargada de de trasladar a la imagen cada 8 de septiembre por la costa Lechería.
