El Tigre.- Los trastornos cognitivos se estarían convirtiendo en el primer motivo de consulta para la población adulta mayor en la Mesa de Guanipa, desplazando a las enfermedades físicas crónicas que históricamente lideraban las estadísticas.
Así lo informó Elvira Mata, médico geriatra de la zona, quien manifestó su preocupación ante el notable incremento de pacientes que acuden a revisión debido a pérdidas de memoria y desorientación.
“Hoy en día es mucho más frecuente que el familiar lleve a su viejito a la consulta porque se le olvidan las cosas o porque se desorienta. Anteriormente, lo común era el control de la tensión, el azúcar descompensada o los dolores articulares. Hoy, lo que lidera son los trastornos cognitivos», explicó.
De acuerdo con la especialista, este fenómeno estaría directamente relacionado con las medidas de confinamiento adoptadas a partir de marzo de 2020 para frenar la pandemia del coronavirus.
Si bien el aislamiento buscaba proteger a una población de altísimo riesgo, especialmente a aquellos con patologías de base como hipertensión, diabetes o trastornos vasculares, el encierro prolongado cobró una alta factura en la salud mental de los ancianos.
La pérdida de relaciones sociales, la falta de estímulos externos y la monotonía del confinamiento rompieron la noción del tiempo en muchos adultos mayores.
«El encierro trajo desorientación. Al no salir ni socializar, los días se volvieron idénticos. El paciente dejó de saber si era miércoles o domingo, luego perdió la noción del mes y del año. Así comenzaron trastornos cognitivos que pasaron de leves a moderados o severos, desencadenando demencias degenerativas, de las cuales el Alzheimer es la más frecuente», detalló.
A la par de la crisis cognitiva, la población de la Mesa de Guanipa sigue lidiando con patologías físicas de alta prevalencia. Entre ellas destacan los trastornos osteoarticulares, específicamente la artrosis, una enfermedad degenerativa caracterizada por el desgaste del cartílago que actúa como amortiguador entre los huesos.
La doctora advirtió que el dolor intenso y la inflamación de articulaciones como rodillas y caderas están limitando la funcionalidad de los pacientes, al punto de llevar a muchos de ellos a depender de una silla de ruedas.
Asimismo, la hipertensión arterial y la diabetes mellitus continúan mostrando índices de morbimortalidad, impulsadas en gran medida por la incertidumbre, el estrés socioeconómico y los malos hábitos alimentarios actuales.
Frente a la dificultad económica para adquirir ciertos alimentos, Mata extendió una recomendación clave a sus pacientes y familiares para sustituir carbohidratos refinados por opciones que protejan la salud metabólica.
“Particularmente le digo a los pacientes: lo que va a gastar en harinas o en pastas, gástelo en hortalizas y en legumbres. Al final, es muchísimo más importante y saludable para disminuir la incidencia y el impacto de estas enfermedades», aseveró.
Finalmente, la especialista instó a los familiares a mantenerse atentos a los primeros signos de olvido o desorientación en los adultos mayores, recordando que un diagnóstico geriátrico oportuno es fundamental para retrasar el avance del deterioro cognitivo y garantizar una mejor calidad de vida.

