El Tigre.- En un pronunciamiento realizado desde El Tigre, Carlos Paul, representante del Frente de Trabajadores de Venezuela (Fetranzoategui) en el sur de la entidad, señaló que el actual escenario de flexibilización de las sanciones internacionales a Venezuela representa una oportunidad para que el Ejecutivo Nacional atienda el clamor de la masa laboral y jubilada.
Enfatizó que, ante la posibilidad de que el Estado gestione y disponga de mayores recursos provenientes de la industria petrolera, es necesario que estos ingresos se reviertan en la recuperación del poder adquisitivo de los ciudadanos.
El dirigente gremial sostuvo que los trabajadores se mantienen en “pie de lucha” para que el próximo anuncio del 1 de mayo sea un ajuste que “reconozca esfuerzo laboral como un hecho social protegido por la Constitución y la Ley Orgánica del Trabajo”.
Destacó que la estabilidad económica de la familia venezolana depende de que se garantice condiciones salariales dignas, que permitan el ahorro y aseguren una protección para los pensionados y jubilados, “quienes actualmente ven como la inflación diluye sus beneficios de años de servicio”.
Paul hizo un llamado a la unidad de los gremios y sindicatos de la zona sur, para continuar su llamado de un salario que tome como referencia la canasta básica alimentaria.
Al adherirse a la hoja de ruta de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, el sector laboral del sur de Anzoátegui, ratificó su respaldo a la exigencia de un salario base de 200 dólares que crezca de forma progresiva, permitiendo que la bonanza petrolera por la flexibilización de sanciones llegue directamente al bolsillo del trabajador.

