Nueva York.- El juez federal encargado del proceso contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, descartó este jueves desestimar el caso, tal y como pedían sus abogados.
«No voy a desestimar el caso», aseveró el magistrado Alvin Hellerstein, en la segunda audiencia contra Maduro y Flores, quienes están acusados por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.
En la audiencia previa al juicio que duró cerca de hora y media en la Corte Federal de Manhattan, se discutieron mociones críticas sobre el financiamiento de la defensa, la seguridad de los testigos y el estado de salud de los acusados capturados en enero pasado.
La defensa de Flores y Maduro pidió en febrero desestimar el caso después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le negase a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos del Gobierno de Venezuela.
La respecto el magistrado Hellerstein no tomó una decisión definitiva el día de hoy. Tras escuchar los argumentos de la fiscalía, que sostiene la vigencia de las sanciones, y de la defensa, que alega violaciones constitucionales, el juez se reservó su fallo para una próxima fecha, manteniendo por ahora el bloqueo de dichos recursos bajo la supervisión del Departamento de Justicia.
Sin embargo, el juez sí emitió dos órdenes de ejecución inmediata.
En primer lugar, dictaminó que terceras partes no podrán tener acceso al material probatorio presentado por el Gobierno de los Estados Unidos, con el fin de proteger la identidad y la integridad física de posibles testigos que podrían declarar contra el depuesto líder.
En segundo lugar, y atendiendo una solicitud de urgencia de la defensa, el magistrado aprobó que Cilia Flores sea sometida a un examen médico especializado, incluyendo un electrocardiograma, debido a reportes de dolencias cardíacas presentadas durante su reclusión.

