El Tigre.- Habitantes de El Tigre en Anzoátegui, manifestaron la creciente preocupación ante la pérdida del poder adquisitivo, calificando como «urgente y necesaria» una revisión integral del salario mínimo en Venezuela.
Durante un recorrido por zonas comerciales, profesionales de diversos sectores coincidieron en que la brecha entre sus ingresos y el costo de la canasta básica es muy amplio.
Entre ellos, la docente Elena Castellanos, quien lamentó que el salario de los educadores se diluya ante los gastos esenciales: «Queremos una calidad de vida que nos permita seguir sirviendo al municipio con excelencia».
El ingeniero Ricardo Méndez dijo que en el sector técnico y de servicios, la estructura de costos ha subido significativamente, lo que influye en la dinámica entre jefes y trabajadores.
Otra profesora, que prefirió no identificarse, dijo que a su parecer el magisterio es uno de los sectores más golpeados. «Muchos colegas deben recurrir a actividades extra para completar el mes. Necesitamos un salario que dignifique nuestra labor y que nos permita volver a las aulas con la tranquilidad de que nuestras necesidades básicas están cubiertas».
Igualmente la enfermera, Coromoto Rodríguez, refirió que cualquier ajuste debe venir acompañado de medidas que frenen la especulación y garanticen que el aumento no sea absorbido de inmediato por el mercado.
De esta manera, consultados precisaron que ante las expectativas económicas en la zona, la estabilidad financiera de las familias debe depender de un ajuste del salario real y no solo en bonificaciones.
Inflación Vs Ingreso
Recientemente, el director del Cendas‑FVM, Oscar Meza, detalló que la inflación anualizada de la canasta alimentaria (enero 2025 – enero 2026) se ubicó en 681,1 % en bolívares y en 42 % en dólares.
Mientras que canasta básica —que incluye servicios y otros rubros—, el incremento anualizado llegó a 715,55%, por lo que el salario mínimo de 130 bolívares apenas cubre el 0,05% de ese concepto.

