Oslo- Después de varios días anunciando la llegada inminente de María Corina Machado a Oslo para recoger el Premio Nobel de la Paz, esta finalmente se produjo en la madrugada del miércoles al jueves.
Si bien no pudo acudir a la ceremonia, tras llegar a la capital noruega y reunirse con su familia, Machado salió al balcón del Gran Hotel sobre las 02:20 hora local para saludar a un grupo de venezolanos que la esperaba y que entonaban el «Gloria al Bravo Pueblo», himno nacional de Venezuela.
Después de unos minutos, acompañada de su hija Ana Corina Sosa, quien en la mañana del miércoles recogió el Nobel en su nombre, y su madre, Corina Parisca Machado, bajó a la calle y se acercó a los congregados.
Y es que la posibilidad de ver a Machado públicamente y fuera de Venezuela levantó gran expectativa, dado que durante el último año y medio ha permanecido en la clandestinidad.
Las autoridades venezolanas, por su parte, restaron importancia a lo ocurrido en Oslo y calificaron de «fracaso total» y «subasta» la ceremonia del Nobel.
En la primera entrevista que dio después de recibir el Premio Nobel en Oslo, Machado le dijo a Lucy Hockings de la BBC que se había perdido sus graduaciones y las bodas de su hija y de uno de sus hijos.
«Durante más de 16 meses no he podido abrazar ni tocar a nadie», dijo. «De repente, en cuestión de horas, he podido ver a las personas que más amo, tocarlas, llorar y rezar juntos».
Durante la entrevista, Machado llevaba varios rosarios colgados al cuello, que dijo le habían entregado personas afuera del hotel.
Tomado de la BBC y Telemundo

