MADRID.- Fray Marcos García resultó eliminado de MasterChef, en un programa marcado por la polémica de un intento de boicot a una de las participantes. De esta manera el “monje influencer” se despidió se despidió del concurso sin que haya utilizado su “pin de la inmunidad”.
Este martes 16 de mayo, el popular programa de Televisión Española vivió una de sus noches más tensas. Comenzó buscando al culpable de un supuesto robo y continuó con la prueba de exteriores que dictaminó, a los aspirantes que acabarían en la prueba de eliminación, a la que Fray Marcos se sometió a pesar de contar con un pin de inmunidad, algo que hizo por solidaridad con sus compañeros.
De esta manera, él y sus compañeros Álex, Francesc, Camino, David, Pilu y Ana fueron los que se enfrentaron a la prueba de eliminación, una que muy pocos quieren: la repostería. Tuvieron que presentar una torta nupcial.
Fray Marcos falló en la prueba. Su torta no estuvo bien hecha ni bien presentada. «Pero llegará otra prueba, que puede que sea de repostería, y que me tenga que ir también», razonó tras no dar, otra vez, su as bajo la manga. Se excusó en que no está pasando un buen momento personal. «Y el ambiente que hay en casa no ayuda», espetó a sus compañeros.
Reacción de los jueces
«Es difícil, soy un ser humano. Debajo de este hábito también hay un hombre que se cansa. Y también echo de menos a mi comunidad», argumentó ante los jueces y millones de televidentes. «Es como si hubieses llegado a un punto en el que dices que hasta aquí has llegado», comentó uno de los jurados.
Visiblemente afectados y entre lágrimas, los jueces nunca dejaron de alabar su camino en el programa.
«Has hecho historia en los once años de Masterchef por ser eliminado con ese pin de la inmunidad», informaba Pepe, que se emocionó al escuchar las palabras del eliminado cargadas de bendiciones y buenos sentimientos. Samantha tampoco evitó el llanto. «Seguramente no es fácil que un religioso concurse en un programa como este. Y que haga un papel neutro tan bonito. Eres un religioso del siglo XXI», elogió Jordi. Pepe se sumó también a las alabanzas.
Ante lo ocurrido, Fray Marcos dijo que MasterChef había sido una experiencia de primera evangelización y que había aprendido mucho sobre cocina y sobre sí mismo.
Su paso por el programa dejó momentos inolvidables, como cuando consiguió el pin tras una prueba de exteriores en la Sierra de Aracena o cuando cocinó un plato inspirado en su vocación.
Retirada con bendiciones
Antes de abandonar los fogones y el plató, hizo una especie de homilía en la que consiguió emocionar a los presentes: «Recuerdo que cuando me dieron la bendición para el programa me dijeron qué que significaban ellos y les dije que una bendición. Hay gente que llega a tu vida como un huracán y otros llegan como una suave brisa. Así llega Dios a través de los demás. Recuerdo que al principio les resultaba odioso que bendijera tanto. Nunca se cansen de bendecir porque bendecir es ir bien. Y a esta sociedad le hace falta bendecir siempre, siempre. Qué Dios les bendiga».
El fraile, a través de sus plataformas, sigue enviando un mensaje positivo acerca de su participación, reiterando que fue una gran oportunidad.
«Un programa como éste es una ventana importante para enviar un mensaje de esperanza. Y también de evangelizar. Antes muchos los chicos tocaban a las puertas de los conventos queriendo ser monjes. Hoy los jóvenes están en las pantallas, en las redes y somos nosotros los que tenemos que hacernos ver en esos espacios. Un fraile, una monja, un cura o un matrimonio católico tiene que estar allí donde está la vida».
Tomado de El Nacional

