JARTUM.- Por vigésimo día consecutivo, Jartum se vio el jueves sacudida por explosiones y disparos que hicieron añicos los últimos esfuerzos para prolongar el alto el fuego en Sudán, que expiró la medianoche del miércoles.
El ejército regular dijo que estaba dispuesto a cumplir con una nueva tregua de siete días acordada por los mediadores en Sudán del Sur, pero sus rivales paramilitares de las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) no respondieron.
Testigos en Jartum informaron de ruidosas explosiones e intercambios de disparos en las calles desde la madrugada.
Los combates estallaron el 15 de abril entre el ejército regular del general Abdel Fatah al Burhan, líder de facto del país, y las fuerzas paramilitares de su antiguo aliado y ahora rival, Mohamed Hamdan Daglo.
Al menos 550 personas murieron y 4.926 resultaron heridas, según las últimas cifras del ministerio de Salud, que probablemente son incompletas.
El conflicto «tomó por sorpresa» a la ONU, dijo el miércoles desde Nairobi su secretario general Antonio Guterres, señalando que el organismo internacional confiaba en el éxito de las negociaciones para una transición al poder civil.
«Podemos decir que fracasamos en impedirlo», reconoció Guterres. «Un país como Sudán, que ha sufrido tanto (…) no puede permitirse una lucha por el poder entre dos personas», agregó.
Tomado de El Universal

