En el siglo pasado se respetaban los días santos “para no disgustar a Dios”, y eran muchos los mitos y supersticiones en torno a la Semana Santa sobre lo que se puede o no hacer
Las diez supersticiones más populares en el oriente:
- Estaban prohibidos los actos carnales: Se decía que quienes tenían relaciones sexuales durante esta fecha quedaban “pegados” hasta la Pascua. Incluso, el saber popular postulaba que por este motivo no se celebran matrimonios.
- No bañarse en ríos: porque se podían convertir en pescado, según la creencia popular.
- No barrer en Semana Santa: En muchas casas no permitían ni barrer, porque se consideraba una forma de “barrer la cara de Cristo”.
- No cortar nada: Es era un mito muy popular no utilizar objetos cortantes hasta el Sábado de Gloria, por creer que se está cortando el cuerpo de Jesús.
- No comer ningún tipo de carne roja: Es una de las creencias más antiguas que se mantienen vigente en muchas zonas. Las abuelas afirmaban que según la biblia el pescado era uno de los alimentos que el hombre podía comer.
- No escuchar música: Según algunos católicos, la Semana Santa es un espacio para el silencio, la reflexión y solo para escuchar a Dios. Se debía hablar en voz baja, estaba casi prohibido decir groserías y mentiras.
- No salir después de las tres de la tarde: Había que abstenerse de salir después de las tres de la tarde, ya que fue la hora en que murió Cristo y su enojo causaría la precipitación del cielo en forma de lluvia.
- No vestirse de rojo: Según la creencia popular, el rojo es el color de la bestia y si la persona lo usa en Semana Santa, atrae la presencia del diablo.
- Es de mala suerte nacer en Viernes Santo: Este mito tomó fuerza al iniciar el siglo XXI y tras la muerte del papa Juan Pablo II. Se decía que el nuevo pontífice tendría un alma negra y que bajo su mandato, nacería el anti cristo. Las leyendas urbanas señalaron que dicho personaje nacería un Viernes Santo, día de la crucifixión de Jesús.
- Prohibido retar a los niños: Según la creencia, los niños tenían una semana de tregua al año en cuanto el llamado de atención de sus padres.

