EL TIGRE.- En el sur del estado Anzoátegui, durante el primer trimestre del año 2023 se ha registrado una caída promedio en las ventas de inmuebles de hasta un 55%, mientras que los alquileres de establecimientos comerciales han disminuido un 60% con relación al último trimestre del 2022.
La información fue aportada por Mónica Álvarez, presidente del Capítulo Inmobiliario del Estado Anzoátegui Zona Sur, (Cideasur) quien precisó que la situación responde a los altos costos de trámites en registros y notarías, pago de impuestos, tasas, entre otros.
Detalló que en el caso de las ventas se protocolizaron negociaciones realizadas el año pasado y por lo elevado de los gastos registrales no se habían consolidado dichas firmas, situación que distorsiona las cifras reales de las ventas en lo que va de año.
Álvarez aclaró igualmente que parte de estos procesos siguen sin protocolizar, ocasionando retardos y riesgos para los compradores.
La profesional inmobiliaria explicó que la modificación de la Ley de Registros y Notarías, ha derivado en retrasos para los usuarios, porque “aun cuando está la posibilidad de hacer transacciones inmobiliarias, existe una cierta cohibición para terminar de legalizar una venta», dijo.
Altos costos de trámites
Por los altos costos, esta situación se replica al llevar ante una Notaría la firma del documento de arrendamiento, presentando retraso o restricción en el proceso de negocios inmobiliarios o cualquier trámite de documentos que deba hacer un extranjero ante las oficinas de Registros y Notarías.
Álvarez señaló que en el país la Cámara Inmobiliaria de Venezuela hizo una encuesta, la cual arrojó que dichos trámites se encuentran entre el 5% y el 40% del costo dolarizado del inmueble.
“Representa un excesivo costo que ha frenado que se hagan las ventas con el registro y conlleva a que se realicen de forma privada, esperando que el comprador pueda tener o reunir el dinero para ir al registro”, mencionó.
De esta manera, la presidenta de Cideasur resaltó que se enfrentan a una recesión de las operaciones a través del registro, a pesar que para finales del 2022 y de acuerdo con las demostraciones realizadas en Anaco, Cantaura, Pariaguán y en especial El Tigre, esperaban un incremento en las ventas.
“Se habían hecho varias transacciones y se pensó que con la apertura petrolera en la zona se iban a consolidar e incrementar los alquileres de galpones y viviendas para los ejecutivos”, dijo.
Precisó que las firmas que se han consolidado son de negociaciones que realizadas durante el último trimestre del 2022.
Repercusiones a nivel municipal
En el ámbito municipal, señaló que incidieron los cambios en leyes, servicios e impuestos. “Se están anclando al petro y son exageradamente confiscatorios. Los comerciantes se ven asfixiados por está voracidad fiscal y tributaria”, dijo Álvarez.
“A pesar de la fecha muchos comerciantes no han podido terminar de cancelar sus obligaciones formales, como la conformidad de uso, permiso de bomberos, patente de industria y comercio, son procedimientos que siempre se hacen pero ahora impactan más en el comerciante y por ende afecta el comportamiento normal de los alquileres”, agregó.
Recordó que durante el auge de la pandemia de la Covid-19, el sector se vio afectado, situación que mejoró con el paso del tiempo, sin embargo, actualmente una gran parte de comerciantes han pedido renegociar los alquileres.
“Es una variable importante en el resultado económico y la capacidad de pago de los comerciantes, los alquileres han bajado enormemente para no entregarlos. Los propietarios consideran bajar los cánones con la finalidad de poder cumplir con los pagos de Derecho Inmobiliario”, finalizó.
La vocera de Cideasur aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a sus afiliados puesto que se preparan para llevar a cabo un proceso de elecciones para la escogencia de su segunda junta directiva.
Los comicios se realizarán en el municipio Simón Rodríguez este 2023, tras su fundación hace dos años.

