Al menos 400 detenidos en Brasil por intento de golpe de Estado

Brasilia.- La toma de la sede de los tres poderes democráticos de Brasil se ha saldado por ahora con 400 detenidos, después de que Lula decretara la intervención federal en Brasilia, apartando al gobernador Ibaneis Rocha, y asegurara que no habrá impunidad para los responsables de este ataque.

Después de horas de tensión, las fuerzas de seguridad de la Corte Suprema y policías antidisturbios han formado un dispositivo de choque que finalmente ha desalojado el Congreso Nacional, el Palacio de Planalto —sede del ejecutivo— y la Corte Suprema, tomados por miles de bolsonaristas cuyas acciones han sido mostradas en todos los medios y redes sociales.

Los arrestados se enfrentarán a penas de hasta 12 años de cárcel por intento de golpe de Estado

Ventanas rotas, muebles destrozados, y un clima de impunidad y arrogancia, es lo que han dejado miles de seguidores de Jair Bolsonaro al acceder a los predios institucionales de Brasilia, al ser domingo, los diversos edificios se hallaban vacíos, sin apenas resistencia de la policía, según ha denunciado horas después el propio Luiz Inácio Lula da Silva.

El veterano líder, que tomó posesión como presidente el pasado 1 de enero, ha dado una rueda de prensa desde Sao Paolo, tras reunirse de emergencia con sus ministros, después de ser avisado de la avanzada golpista que estaba teniendo lugar en la capital administrativa del país.

El presidente se encontraba concretamente en la población de Araquara, a la que acudió junto a los ministros de Trabajo, Luiz Marinho; de Ciudades, Jader Filho, y de Desarrollo Nacional, Waldez Góes, después de que lluvias torrenciales hayan desbordado esa localidad dejando seis víctimas mortales.

Además con los ministros que le acompañaban, el mandatario se habría reunido por videoconferencia con los ministros de Defensa, José Mucio Monteiro; de Justicia, Flavio Dino, y de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha. También ha dejado claro en su cuenta de twitter que considera responsables de lo sucedido tanto a Bolsonaro como a los partidos que le apoyan.

La ofensiva bolsonarista culmina meses de tensiones tras la estrecha victoria en segunda vuelta del candidato del Partido de los Trabadores, el pasado 30 de octubre, concluyendo una campaña electoral marcada por la beligerancia de los seguidores del entonces presidente Jair Bolsonaro, quienes no cesaron durante los largos meses que precedieron a esta última cita en las urnas, de poner en duda que Lula pudiese acceder al poder sin cometer fraude en los comicios.

Los manifestantes se habían concentrado en el cuartel general del Ejército —de hecho, en los últimos meses han acampado a las puertas de los cuarteles para exigir una “intervención” militar que impidiera la toma de posesión de Lula— desde donde han avanzado a las sedes de la democracia brasileña.

Tomado de Globovisión

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