Lechería.- Contrario a lo que se creía, la tortuga que fue encontrada muerta en playa Lido de Lechería el pasado domingo, murió por embolia gaseosa.
La información fue confirmada por el médico veterinario Gilberto Borges, encargado de hacer la necropsia al ejemplar hembra de la tortuga Guaraguá, Batalí, Maní o Lora (Lepidochelys olivacea).
El médico explicó que la embolia gaseosa, también conocida como el síndrome del buzo, es una condición que se genera cuando ocurre una descompresión al momento del ascenso del quelonio desde las profundidades hasta la superficie, que es común por las prácticas de algunos tipos de pesca.
“La tortuga se encontraba en el fondo marino comiendo, cuando posiblemente fue capturada por redes de pesca, y en esa captura suben con mucha rapidez la red hacia la superficie y el animal no tiene tiempo de hacer el intercambio gaseoso y por el estrés que sufre, hay una liberación alta de nitrógeno en sangre, que es lo que causa la muerte. El nitrógeno en cantidades muy altas es mortal”, detalló Borges.
Desde la Fundación La Tortuga, espacio dónde se realizó la necropsia, resaltan que “aunque la muerte de esta tortuga no fue causada por el derrame que ocurrió hace pocos días, no significa que el derrame no haya ocasionado importantes daños al ecosistema”.
Esta es la segunda tortuga marina que aparece muerta por la misma causa en menos de tres meses en las costas del estado Anzoátegui.
El médico veterinario Gilberto Borges, miembro de la Asociación Mexicana de Tortugas y colaborador de varias instituciones ambientales en la zona, recordó que la primera tortuga muerta fue una caguama (Caretta caretta), también conocida como tortuga cabezona, y fue encontrada el 28 de septiembre en playa Doral, franja costera adyacente al centro comercial Caribean Mall de Puerto La Cruz, del municipio Sotillo.
El médico veterinario indicó en el estado hay registros en los últimos 10 años de varamiento de tortugas marinas en playa Canales, Lido, Doral, El Hatillo y Puerto Píritu.
También se recuerdan el hallazgo del 6 de abril de 2021 de otra tortuga cabezona en playa Canales de Lechería, un joven macho en avanzado estado de descomposición, de 90 unos centímetros de largo, con golpe en la parte superior derecha del caparazón, lo que hizo presumir a las autoridades que el quelonio pudo haber sido golpeada por una embarcación.
Antes, el 3 de noviembre de 2018, fueron encontrados muertos en la misma playa Canales un delfín y una tortuga, atados con un nailon de pesca, en estado de descomposición.
La tortuga Guaraguá no desova en costas venezolanas
Sobre la presencia del animal en costas venezolanas, el especialista afirmó que “esa especie no tiene reportes por ahora de desove en Venezuela” y su presencia en nuestras es porque está alimentándose y forma parte de sus rutas migratorias.
Gilberto Borges, miembro también de la organización ProOcean, destacó que en Anzoátegui anidan 4 de las 5 especies que llegan a Venezuela y advirtió que todas se encuentran en peligro de extinción.
En las costas regionales anidan las Tortuga Cardón (Dermochelys coriacea), Tortuga Caguama (Caretta caretta), Tortuga Verde (Chelonia mydas) y Tortuga Carey (Eretmochelys imbricata).
La especie Guaraguá o Maní, según refiere la bibliografía, es la más pequeña de las tortugas marinas y los adultos pueden alcanzar hasta 72 centímetros (cm) y en Venezuela se han registrado caparazones de más de 70 cm. Su peso oscila entre 35 y 50 kilos.
Se distribuye en todos los mares tropicales y subtropicales del mundo y en el Atlántico occidental, la anidación es escasa y está restringida a tres poblaciones importantes en Surinam, Guayana Francesa y Brasil; en el mar Caribe, incluyendo a Venezuela, no se ha confirmado el desove de esta especie
En Venezuela se han capturado hembras provenientes de Surinam en los estados Sucre, Anzoátegui y Nueva Esparta y en aguas adyacentes a la isla La Tortuga, los archipiélagos Los Frailes y Los Testigos, así como también en el borde de la frontera con Colombia
A nivel global Lepidochelys olivacea se encuentra en la categoría Vulnerable y al igual que las otras cuatro especies de tortugas marinas, está protegida por la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES 2014), el Anexo II del Protocolo relativo a las áreas y flora y fauna silvestres especialmente protegidas en la Región del Gran Caribe (SPAW 1991) y la Convención interamericana para la protección y conservación de las tortugas marinas (CIT), entre otros.

