Onoto.- La alcaldesa del municipio Cajigal en Anzoátegui, Nedymar Marcano, informó de las acciones ejecutadas ante la crecida y el desbordamiento de los ríos Unare y Güere, además de algunas de las quebradas y caños, dejando afectaciones en las parroquias Onoto y San Pablo.
En compañía del director regional de Protección Civil, William Guacarán, y el director general de la alcaldía, Freddy Párica, explicó que la primera comunidad afectada y atendida fue San Lorenzo, en la parroquia San Pablo, “quienes se encuentran incomunicados vía terrestre, debido que por la fuerza del agua la estructura del puente que comunica a San Pablo con San Lorenzo cedió”.
La mandataria local detalló que en Onoto se han atendido, hasta este viernes, 131 familias de los sectores Ezequiel Zamora, La Pista, Acapulco, Brisas de Unare y El Bambú con operativos médico-asistenciales y de alimentación.
Dijo que se vacunaron 165 personas con toxoide y antigripal, se entregaron medicinas para vómitos, fiebre, tensión, entre otras.
A los sectores El Estadium y Brisas de Unare, también se les atendió con agua potable, surtiéndolos con cisternas.
Marcano precisó que fue habilitó el geriátrico como refugio para las familias damnificadas, “allí está nuestro equipo para recibirlos y prestarle toda la atención que nuestro pueblo necesita”.
La alcaldesa anunció que este sábado estaremos abordando la comunidad La Encantada, que se encuentra incomunicada vía terrestre, “que aunque no se encuentran inundados y no hay damnificados, nuestros equipos estarán en el lugar, chequeando la situación y llevando atención como medida preventiva”.
Asimismo, mencionó que los sectores Quiripiche y Las Lagunas serán abordados y en una visita casa a casa se evaluaran las diferentes situaciones que presentan en esos sectores.
Ante la ola de rumores entre la población, sobre la descarga de agua para aliviar la represa El Cují, Marcano negó la información.

