Guanipa.- Rodolfo Rosas, es un hombre de 76 años, propietario de una vivienda de bahareque, ubicada en la sucesión Rosa Mendoza, en la calle Bolívar cruce con Ayacucho, del sector Central II, del municipio Guanipa.
El septuagenario declaró a El Tigrense, que está sentenciado a muerte en su propia casa, ya que está a punto de caerle encima.
Tales afirmaciones están basadas en qué la casa, tiene alrededor de 100 años de construcción y se encuentra en paupérrimas condiciones y, a punto de colapsar, por lo que Rosas hizo un llamado de auxilio a las autoridades gubernamentales.
«Llevo cinco años denunciando que la casita se me está cayendo encima y no hay nadie que me preste la colaboración para solucionar la problemática, cuando llueve pienso que ya es mi último momento, porque hay más agua adentro que afuera», indicó.

En el recorrido por el recinto se pudo evidenciar las condiciones de peligro en que vive el septuagenario, quien sobrevive gracias a la «venta de corotos y frutas» en su hogar, las paredes de bahareque están todas agrietadas y casi desechas, el techo con hueco y el piso de tierra.
Aseguró que con lo poco que gana tiene que comprar medicamentos, ya que tiene diversos problemas de salud, «soy operado de la vesícula, tengo problemas en la cervical y en la vista, vivo solo y no tengo ayuda».
Rosas manifestó que necesita saber si es que hay algún problema con ese terreno donde está ubicada su «casita», ya que cuatro, de sus 10 hermanos, que tienen también sus casas alrededor, fueron arregladas, incluso la que le queda al lado, fue reconstruida por la Misión Vivienda.
Por lo que hace un llamado al Fiscal General Tarek Williams Saab, al presidente Nicolás Maduro, al gobernador Luis Marcano y al alcalde Ernesto «Chacho» Rodríguez, y concejales de San José de Guanipa y a «cualquier funcionario con poder político que me ayude, porque está situación lo que puede terminar es en tragedia, cayéndome la casa encima y todo el mundo se lava las manos».

Fotos: Nehomar Guerra

