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Por presencia del coral Unomia Stolonífera la pesca ha disminuido 60% en Parque Nacional Mochima

Barcelona.- El impacto social y económico por la presencia del coral invasor Unomia Stolonífera en los estados Anzoátegui y Sucre, es considerado por los ambientalistas como «una catástrofe ecológica peor que un derrame petrolero».

A través de observación directa, investigación de campo y consultas públicas realizadas en las comunidades pesquera de la región, se ha determinado que la capacidad de pesca en el sector marino oeste del parque ha disminuido un 60% en los últimos 4 años cuando la presencia del coral invasor se intensificó.

Esta es la exposición que hace el presidente de la Fundación Pilares Marinos, Jesús Alvarado para dar a conocer la situación generada por la presencia del coral que era conocido como Xenia, en esa área natural protegida que comparten los estados Anzoátegui y Sucre.

Las consecuencias económicas pasan por la pesca, pero en igual medida la actividad turística está perjudicada, puesto que en las playas con mayor afectación o presencia del animal exótico hay poca afluencia de bañistas porque «el coral segrega un olor desagradable que es repugnante».

«El coral sirve como repelente de la mayoría de las especies marinas, porque su componente químico es a base de terpenoides, es amargo, desagradable e irritante para animales y personas», precisó.

Alvarado advierte que todavía hay desinformación de las características del coral (que suele ser confundido con un alga), así como el impacto ecosistémico que ha generado en el parque.

El investigador y buzo dijo que «la comunidad pesquera pide a la brevedad respuestas por parte de la comunidad científica y gubernamental de acciones que controlen la invasión de este coral que se está expandiendo a lo largo de las costas venezolanas y pudiese invadir todo el Caribe».

Alvarado destacó que para frenar el avance del Unomia Stolonífera de arrecifes coralinos, manglares, zonas rocosas, muelles y hasta de playas arenosas de Mochima se hace «un llamado a toda la población, tanto científica como gubernamental, y a todos aquellos que quieran dar su aporte al plan de mitigación que se ejecuta desde hace cuatro meses».

Asimismo, indicó que desde hace cuatro meses se realizan labores de mitigación en las playas de Puinare y El Saco de la Isla Chimana Grande, áreas experimentales en donde se réplica el trabajo hecho en la Bahía de Patanemo.

Dijo que en esa bahía siguen las investigaciones y con visitas continuas se evidencia que no han salido más brotes y que el proceso fue eficiente.

Alvarado anunció que como parte de la campaña de difusión, lo logrado en el estado Carabobo será publicado en una revista científica para presentar las técnicas empleadas y llegue la información a las principales zonas de Venezuela afectadas por el coral blando, y para que sirva como ejemplo para futuras investigaciones en el mundo que presenten la misma problemática.

Explicó que la especie invasora es una amenaza y citó por ejemplo el coral Acropona Palmata, protegido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) por estar en peligro de extinción y que data de unos 200 años de evolución, y puede ser colonizado en tan solo tres meses por el Unomina.

«Es un coral sumamente invasivo y colonizador, usa cualquier sustrato para su fijación, por eso no tiene competencia frente a otros corales y logra la colonización avanzada en comparación con los autóctonos o petrios, que son los principales corales para la formación de arrecifes en el mundo», detalló Alvarado.

Avanza la investigación y mitigación en Mochima

El vocero precisó que el aporte de la fundación en el trabajo que se adelanta en el Parque Nacional Mochima, es ayudar en materia de investigación y control en el plan de mitigación que impulsa el Minec para frenar el avance del Unomia Stolonífera que ya está dentro del parque.

Las Brigadas del Mar, coordinadas por el Minec, Inparques, Defensoría del Pueblo, Conppa Sotillo, pesca subacuática, cuentan con científicos, buzos, pescadores, operadores turísticos, apneístas y consultores ambientales.

Alvarado detalló que el trabajo en conjunto con estos organismos ha permitido realizar evaluaciones e investigaciones para lo que es el control mecánico de este coral usando técnicas de extracción y algunos mecanismos comparativos en función al crecimiento con otros corales de la zona.

«Actualmente como brigada del mar estamos aportando voluntarios en materia de biología marina, también en el área de geología y otros grupos de científicos, así como voluntarios para lo que es el apoyo logístico en este tipo de actividad», agregó.

Resaltó que la intención en primera fase es informar a toda la comunidad del pueblo de Mochima y sus islas, sobre la presencia del invasor, teniendo como principales aliados a los Consejos de Pescadores, a cuyos miembros se les ha informado «sobre el desastre que está ocasionando este tipo de coral a fin de que no sean propagadores», al ser embarcaciones, anclas o redes de pesca los principales medios de transporte del coral para llegar a áreas del parque Mochima que hasta ahora no están infectadas.

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