Barcelona.- Familiares y amigos de Luis Ángel Díaz Ibarreto, protestaron este martes frente a la sede del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), ubicada en Tronconal III para exigir se aclaren las circunstancias de su deceso, porque aseguran que no murió ahogado, sino que fue asesinado.
Este martes, después de confirmar la identidad del joven de 21 años, los familiares se negaron a retirar el cadáver del servicio de medicina forense y exigieron la realización de un nuevo estudio forense y que sea grabado.
Luis Díaz, padre del joven estudiante de turismo, fue quien hizo la solicitud para una nueva evaluación forense del cuerpo.
”Estamos protestando porque a él lo mataron. Estamos pidiendo justicia y no aceptamos la autopsia”, declaró la abuela del occiso, Nidia Piaspan.
Según aseguran los familiares, la última vez que lo vieron con vida fue el jueves 18 de agosto, cuando salió para la plaza Cuatro Caras de Barcelona y después supieron toda la noche de él a través de mensajes por Whatsapp.
Pero después perder contacto con sus parientes, el sábado 20 unos pescadores recuperaron su cuerpo que flotaba en la desembocadura del río Neverí, en el sector Fernández Padilla.
“El primer día que lo consiguieron nos dijeron que murió ahogado y que él no estaba golpeado”, agregó Piaspan.

