La Paz.- Los estrictos controles migratorios para el ingreso de las personas venezolanas a países como Chile o Perú han generado que esa población vea en Bolivia un destino y ya no solo un lugar de tránsito para buscar mejores días tras recorrer kilómetros a pie, en mula o en autobús desde su nación.
Se estima que Bolivia acoge a unos 18.940 venezolanos, entre migrantes y refugiados, según datos de la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela.
La defensora del Pueblo interina de Bolivia, Nadia Cruz, explicó a Efe que tras la pandemia de Covid-19, el país empezó a considerarse como un destino para la población venezolana por algunas normas que les favorecen, como la que les ayuda a regularizar sus papeles y los de sus niños y otra que les exonera del pago de multas por su situación irregular.
Cruz sostuvo que Bolivia “no tiene la misma crisis” migratoria que otros países de Latinoamérica, pero que se han dado avances importantes para que la población venezolana se sienta acogida.
No obstante, se ha identificado una “estigmatización” y xenofobia hacia los venezolanos en el país y además que son vulnerables a otras situaciones como la “movilidad humana” por pasos fronterizos irregulares, indicó.
También señaló que se identificaron redes de “trata y tráfico” de personas que operan en la frontera boliviana y hacen pasar grupos de venezolanos hacia Chile por lugares no autorizados.
Tomado de Analítica

