Puerto Príncipe.- Tras una angustiosa noche de réplicas del potente terremoto que causó la muerte de al menos 724 personas en el suroeste de Haití, los residentes y el personal de rescate se esfuerzan este domingo con recursos limitados para encontrar supervivientes bajo los escombros.
Varias máquinas pesadas, camiones y retroexcavadoras se dedicaron a trasladar losas de cemento de los edificios derrumbados en la localidad de Los Cayos, cerca del epicentro del terremoto, a unos 160 km de la capital haitiana, Puerto Príncipe, constató la AFP.
El sismo de magnitud 7,2 se produjo el sábado a unos 160 km de la capital haitiana, Puerto Príncipe, según los datos del servicio geológico de Estados Unidos (USGS).
Iglesias, negocios, escuelas y viviendas se derrumbaron, dejando al menos 724 personas fallecidas y más de 2.800 resultaron heridas, informaron los servicios de Protección Civil de Haití.
Los equipos de rescate corrieron contrarreloj para encontrar sobrevivientes. El servicio de protección civil tuiteó que los esfuerzos de rescatistas profesionales y de numerosas personas «han llevado a que muchos hayan sido sacados de los escombros».
«Muchas casas están destruidas, hay muertos y muchos están en el hospital», dijo Christella Saint Hilaire, que vive cerca del epicentro.
Hospitales en las regiones más afectadas ya enfrentaban dificultades para proveer atención de emergencia y al menos tres centros de salud en las localidades de Pestel, Corailles y Roseaux, estaban totalmente abarrotados de pacientes, según Chandler.
«Las casas y los muros que las rodean se han derrumbado. El tejado de la catedral se derrumbó», aseguró por su parte Job Joseph, residente de la ciudad de Jeremie, en el extremo occidental de Haití.
Estado de emergencia
El ministerio de Salud envió rápidamente personal y medicinas a la península del sureste, pero el arribo está condicionado por la inseguridad que campea en el país más pobre de América.
El único camino que une a la capital con la zona sur del país pasa por Martissant, un área controlada desde junio por bandas armadas que bloquean el libre tránsito.
«Todos sabemos que tenemos un problema en Martissant», admitió el primer ministro Ariel Henry a la prensa la noche del sábado.
«Decidimos (…) que toda la ayuda pueda pasar» por las áreas afectadas, agregó y dijo que la policía y el ejército fueron movilizados para ello.
Países de América y Europa hicieron llegar su pesar y disposición de socorrer a Haití.
República Dominicana, que comparte con Haití la isla La Española, anunció el envío de 10.000 raciones de comida, equipamiento médico y material para prevenir el Covid.
El presidente estadounidense, Joe Biden, aprobó ayuda «inmediata» para el país caribeño.
Los 253 médicos cubanos desplegados en Haití se desplazaron para atender heridos y adecuar un hospital de Puerto Príncipe, hasta ahora utilizado para enfermos del Covid-19, informó el jefe de esa brigada en la televisión cubana.
En Ecuador, el Cuerpo de Bomberos de Quito anunció que prepara el envío de 34 efectivos para tareas de búsqueda y rescate urbano, informó el organismo.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, dijo haber ordenado ayuda inmediata para Haití.
España también tendió su mano. «Contáis con el apoyo de España para salir adelante tras este terrible suceso», dijo a los haitianos el presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
Solidaridad, no pánico
El gobierno declaró el estado de emergencia por un mes tras el desastre y el primer ministro Ariel Henry llamó a la nación a «mostrar solidaridad» y no entrar en pánico.
La larga sacudida inicial se sintió en gran parte del Caribe, incluso en Santiago de Cuba (a unos 300 km de Saint-Louis-du-Sud), donde muchos residentes salieron de sus hogares, según Radio Rebelde.
El Servicio Geológico de Estados Unidos emitió inicialmente una alerta de tsunami, previendo posibles olas de hasta tres metros a lo largo de la costa de Haití, pero poco después la levantó.
Los daños en la ciudad de Les Cayes parecen ser importantes, incluyendo el derrumbe de un hotel de varios pisos.
Los residentes compartieron imágenes en sus redes sociales de las ruinas de edificios de hormigón, incluida una iglesia en la que aparentemente se estaba celebrando una ceremonia en la ciudad suroccidental de Les Anglais.
Tomado de El Universal

