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En Barcelona se vivió con profunda fe la beatificación de José Gregorio Hernández

Barcelona.- Los barceloneses acompañaron de manera simbólica la beatificación del Doctor José Gregorio Hernández.

Desde la plazoleta de la patrimonial Catedral de San Cristóbal, en pleno casco histórico de Barcelona, la feligresía presenció el histórico momento, ver elevado a los altares al médico de los pobres. Otros desde sus casas también presenciaron el acto religioso nacional.

La celebración llena de profunda fe, júbilo y alegría por el nuevo Beato, que se realizó de manera simultánea en las 60 parroquias de la Diócesis de Barcelona, fue anunciada desde las seis de la mañana con el repique de campanas y fuegos artificiales.

Trino Sandoval Quintero, párroco de la catedral, antes de iniciar la misa central en Caracas, se dirigió a la feligresía y recordó que celebraban la presencia de Dios en su pueblo a través de José Gregorio Hernández.

“Hay que pedirle a Dios el coraje, entrega y capacidad de servicio de José Gregorio Hernández para vivir estos tiempos sin desesperación”, solicitó el párroco a los presentes.

También los invitó a guardar unos segundos de silencio para orar por Venezuela y sus enfermos, y junto a los fieles leyeron la oración del venezolano que fue elevado a los altares de la iglesia católica. Al finalizar un gran aplauso selló el solemne momento.

Desde Caracas, el obispo de la Diócesis de Barcelona, Jorge Aníbal Quintero se dirigió a través de un audio para anunciar el inicio de la ceremonia que llenaría de alegría al país.

Pidió a José Gregorio Hernández interceder “para que todos podamos vivir como verdaderos hermanos”, para que nos ayude a vivir en esta situación de pandemia de la covid-19.

“Dios está junto a nosotros y nos ha bendecido elevando a los altares a un venezolano”, exclamó el Obispo.

La develación de la imagen del nuevo Beato de Venezuela que se hizo de manera simultánea con la realizada en el acto central de beatificación, fue el momento más emotivo de la mañana.

No estaban solos, en todos los rincones de norte a sur y de este a oeste, más de 25 emisoras de radio transmitían los actos religiosos.

Desde las casas también los estaban acompañando. María Pereira, costurera de Barcelona, no pudo ir a la catedral, pero desde la sala de su casa siguió el acto religioso por televisión. Al lado tenía una mesita con la imagen de su “santo”, que adornó con unas flores de ixora que cortó de su jardín.

Dijo que lloró cuando escuchó a los sacerdotes proclamar a José Gregorio Hernández beato para los católicos de todo el mundo.

Testimonios de fe

Previo a la transmisión de la misa nacional, hombres y mujeres de todos los municipios de Anzoátegui contaron su milagro de sanación logrado gracias a la intercesión del siervo digno y bueno a través de videos en la pantalla gigante instalada en el lugar.

Otro documental destacó la formación académica, el aporte a la medicina venezolana y los valores del médico de los pobres.

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