Redacción Vivian Ariza
Peñalver.- Desde hace meses, los residentes del pueblo pesquero La Cerca, de la parroquia Sucre del municipio Peñalver de Anzoátegui, deben caminar cuatro kilómetros a diario para obtener agua potable.
La denuncia la hicieron algunos miembros de las 600 familias que residen en la comunidad. Dicen que deben caminar a diario los dos kilómetros que los separan del El Hatillo, comunidad vecina donde si consiguen agua. Van y vienen, cuatro kilómetros, hasta dos veces al día arrastrando con carruchas y carretillas las pimpinas, bidones y cualquier recipiente que les permita transportar el preciado líquido.
Los hombres en ocasiones deben abandonar sus faenas de pesca para dedicarse a esa tarea y aliviar la carga de mujeres y jóvenes.
Denuncian que la planta desalinizadora instalada hace tres años en ese sector, que permitiría aprovechar la fuente inagotable que representa el Mar Caribe, fue un engaño. “Hoy luce desmantelada, nunca funcionó, de allí no salió ni un litro de agua para la comunidad, más representa un dolor de cabeza porque personas de otros lados llegan a ver que se pueden llevar de esa instalación”, refirió un vecino que no quiso identificarse.
Acusan a la alcaldía de Peñalver de haberlos abandonado a su suerte, porque ni una cisterna envían. De Hidrocaribe dicen que no figura en la solución del problema.

