Maturín.- Madre e hija se convirtieron en las primeras víctimas fatales de la explosión de bombonas de gas ocurrido el 28 de diciembre pasado en la población Caño de los Becerros en el estado Monagas.
El primero de enero, Laura Figuera, de 28 años sucumbió a las quemaduras de tercer grado sufridas en el 70% de su cuerpo mientras estaba internada en el Hospital de Maturín. Ahora fue su hija de cinco años quien falleció la madrugada de este lunes 4 de enero en el Hospital Ruiz y Páez de Ciudad Bolívar.
La pequeña formó parte del grupo de seis pacientes que fueron trasladados a la unidad de cuidados para quemados de Bolívar. Se trató de cuatro niños y dos adultos con quemaduras en hasta el 75% de la superficie corporal.
Traslados a otros centros
Familiares de los heridos pidieron el traslado de las víctimas de la explosión a otros centros de salud para la atención de estos, por las condiciones en las que está el Hospital Manuel Núñez Tovar.
Además de los seis remitidos al Ruiz y Páez, otros nueve pacientes fueron trasladados a centros clínicos de Maturín. Tres fueron al Centro de Especialidades Médicas, tres a Elohim, dos a Isamica y uno la clínica La Victoria.
En el hospital de Maturín, aún quedan recluidos 13 quemados más.
Tomado de El Periódico de Monagas

