El Cauca, uno de los departamentos más golpeados por la violencia que no da tregua en Colombia, ha sufrido una nueva masacre. Al menos seis personas fueron acribilladas en el sector de Munchique del municipio de Buenos Aires por un grupo armado ilegal, que también les lanzó una granada, mientras se encontraban en una gallera, confirmó la tarde de este domingo la Defensoría del Pueblo.
Tanto las fuerzas de seguridad como las autoridades judiciales se desplazaron al lugar para establecer qué sucedió, mientras todavía se investiga el número de heridos que dejó el ataque.
En Munchique ya se había perpetrado la masacre de tres personas el pasado 26 de abril, y la Defensoría, encargada de velar por los derechos humanos, había emitido desde entonces dos alertas advirtiendo el inminente peligro de violencia en la zona.
“Insistimos en la urgente necesidad de erradicar los factores de violencia que afectan los derechos y ponen en constante peligro la vida de los colombianos. Hacemos un llamado a la pronta respuesta a las alertas tempranas que hemos venido emitiendo, y evitar hechos como el que estamos lamentando”, declaró el defensor del Pueblo, Carlos Camargo, quien acaba de asumir el cargo.
Asimismo, de acuerdo a la información suministrada por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) de Colombia y medios locales, tres personas de una misma familia y otra más, fueron asesinadas a tiros en la vereda La Pampa, jurisdicción del municipio de Mosquera, Nariño.
Según las primeras informaciones los cuatro cuerpos fueron encontrados en un manglar, en alto grado de descomposición y con múltiples impactos por arma de fuego en diferentes partes del cuerpo.
Las víctimas fueron identificadas como José Herney Miranda, Cristian Miranda, Fabián Olave Estupiñán y Orlindo Cuero Castillo.
El presidente Iván Duque anunció la creación de una Unidad Especial contra Homicidios Colectivos, aunque se desconocen avances concretos en ese frente. Duque ha estado volcado a atender la crisis del coronavirus y lleva un semestre presentando un programa de televisión diario sobre la pandemia, mientras su Gobierno ha enfrentado una oleada de críticas por insistir en ese término, “homicidios colectivos” – que el Ministerio de Defensa ha usado durante varios períodos–, para referirse a estos crímenes.
“No es que volvieron, es que no se han ido tristemente estos hechos de homicidios colectivos”, ha defendido el presidente. Entre los indicadores de violencia, el de las masacres, en particular, puede tener diferentes criterios según la fuente, pero el deterioro en los dos años que lleva Duque en el poder ha hecho saltar todas las alarmas.
La oficina de Derechos Humanos de la ONU registró 36 masacres en 2019, la mayor cifra de su conteo desde el 2014, y este año se encamina a superar ampliamente esa cifra. Según Indepaz, una ONG dedicada a temas de conflicto armado, ya van 60 masacres en lo que va de 2020 en Colombia, nueve de ellas en el Cauca.
Fuente Globovisión

