Por Juan Manuel Muñoz Moriche
Detrás de cada mujer luchadora hay una estela de mucho dinamismo.
Yemdy de Raydán es una mujer apasionada por lo que hace. En su ADN está instalado el gen de la vocación de servicio, del amor al prójimo, porque cuando se viene de un hogar profundamente cristiano, se robustecen los lazos que hacen sólidos la amistad, al amor y a la misericordia.
Así se nos muestra Yemdy de Raydán, envuelta en un abanico de virtudes que la emparentan con una servidora pública de esas que trascienden el papel de las Primeras Damas, es decir, esa actividad eminentemente asistencialista en la que concluyen ciclos o períodos de gobierno haciendo siempre lo mismo. Besar y abrazar viejitos. Cargar niños. Llevar una canastilla al Hospital el Día de las Madres, o a un destartalado rancho del más marginado de los barrios de la ciudad.
Yemdy de Raydán es una joven mujer que ha entendido que su día a día dejó de ser el del cumplimiento de sus obligaciones hogareñas, sin que olvide su papel de esposa y madre, y se ha centrado en una misión de vida en la que ha sistematizado la atención de los niños y adolescentes en El Tigre y en el medio rural del municipio Simón Rodríguez, labor que les hace llegar a través de Fundanifa que permite la entrega de medicamentos, entrega del vaso de leche a escolar, apoyo a la Escuela de niños especiales de Campo Oficina, lo mismo que a Fundaciones u ONG’s dedicadas a la atención de niños de escasos recursos económicos, como Lactamigas, Rayito de Luz, Piecitos, Juntos por El Tigre, ONG’s Aprender Haciendo, Fundación La Garza, aunque en estos tiempos de cuarentena se han visto disminuidas estás actividades, del mismo modo se atiende a los ancianos recluidos en geriátricos, lo mismo que a los venezolanos que sufren problemas de demencia u otras manifestaciones que los condenan a vivir en centros asistenciales que casi subsisten gracias a la caridad pública.
A ese respecto Yemdy de Raydán es un soporte importante de la labor del alcalde Ernesto Raydán, pues su denodado trabajo en favor de los pobres y marginados, coadyuva a fortalecer la labor que adelanta el alcalde en beneficio del segmento de población vulnerable con carencias y enfermedades de diversas manifestaciones.
Por eso religiosamente se le ve los fines de semana en distintas partes del municipio Simón Rodríguez, llevando el accionar de su condición de Primera Dama a instituciones como el Geriátrico «María Auxiliadora», mejor conocido como «La Montonera» donde acude acompañada de un equipo multidisciplinario en el que en ocasiones acuden artistas de la localidad, como el caso del Maestro Denys Bolívar, quien también le sirve de apoyo en sus labores de repartir afectos a las personas que viven sus años dorados en instituciones de esa naturaleza.
Igualmente tiene la disposición y el tiempo para atender las necesidades y demandas de los recluidos en CEPASAM (Centro para la Atención de la Salud Mental), a los cuales asiste con una periodicidad que se ajusta al ritmo de necesidades de estas personas.
Estas y muchas actividades cumple Yemdy de Raydán, todas enmarcadas en su condición de servidora pública y en una vocación de servicio que tiene el sello de los valores aprendidos en el hogar materno-paterno.
Mientras existan seres humanos como Yemdy de Raydán, está asegurado el amor al prójimo y siempre habrá quien te ame como Jesucristo te pidió que lo hicieras con tus semejantes: como te amas a ti mismo.
Juan Manuel Muñoz Moriche (*) Cronista y articulista de opinión
El Tigre, 6 en de julio de 2020.

