Redacción Vivian Ariza
Barcelona.- A los comerciantes del casco central de Barcelona se las aguó el guarapo. Y es que muchos establecimientos que después de más de dos meses cerrados, podían reabrir sus puertas este lunes primero de junio, una falla eléctrica les impide vender con normalidad por estar inoperativos los puntos de venta.
Desde horas de la madrugada el casco central, bulevar 5 de Julio, La Fuente y parte de la avenida Pedro María Freites quedaron sin servicio eléctrico.
Unos pocos salvaron el día con plantas eléctricas, otros con puntos de venta inalámbricos pero cientos aguardaban en los mostradores por la restitución de la energía, mientras que los compradores se volcaron a las calles desde bien temprano.
Pocos consumidores disponían de efectivo para adquirir productos.
Marcos Fernández, quien regenta un negocio de venta de repuestos de refrigeración, se quejó por la situación que mantiene paralizada la economía.

